La Carrera Panamericana, Edición XXVIII

Share the joy
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Carrera PanamericanaUna vez más la Carrera Panamericana está lista para recorrer los caminos nacionales durante siete intensos días, comenzando el 16 de octubre en una ciudad de arranque mítica. Se trata de Tuxtla Gutierrez, Chiapas, la ciudad que vio renacer la competición en su nueva etapa a partir de 1988.

La ruta del contingente cruzará el país pasando por Oaxaca, Distrito Federal, Estado de México, Morelia, Guanajuato, Zacatecas y terminando en Durango el 22 de octubre.
Miles de aficionados podrán deleitarse con más de cien joyas automovilísticas fabricadas entre 1940 y 1972, en una competencia sin igual. En sus filas destacan los Studebaker, Porsche 911 o 356, Ford Mustang, Renault, Volvo, Triumph TR4 1963, entre otros clásicos.

Cabe recordar que este tipo de autos deben ser idénticos a los fabricados en aquella época pero con todas las medidas de seguridad para el evento.

La Carrera Panamericana comenzó como un festejo, en 1950, por la conclusión del tramo mexicano de la carretera panamericana con un rally (famosos en aquellos días) que iniciaba en Laredo y terminaba en Tuxtla Gutiérrez. Poco a poco fue ganando adeptos entre los fabricantes y pilotos quienes vieron en los caminos mexicanos un verdadero reto de resistencia para las máquinas que se enfrentaban a diversas altitudes y casi todos los climas posibles y los pilotos que ponían a prueba sus habilidades al volante, mientras que se le comparaba con carreras como la Mille Miglia y la Targa Florio.

Fue en su segunda etapa a partir de 1988, cuando se revivió esta clásica competencia, desempolvando aquellos autos que dieron gloria a pilotos como Umberto Maglioli, con un Ferrari 375; Juan Manuel Fangio, a bordo de un Lancia D24; Karl King manejando un Mercedes-Benz 300 SL; Pierro Tarufi en el Ferrari 212 o Hersel McGriff en un Oldsmobile 88.

Por vigésima octava ocasión, estas leyendas automotrices vuelven a la vida con un solo objetivo: llegar con los mejores tiempos a Durango para ganar la competición en sus respectivas categorías.

“La ruta es sin duda un reto tanto para los pilotos como para los coches, pues existen diferentes condiciones de montaña y de desierto. Los motores, la transmisión, los frenos, y la carrocería de los coches se ponen a prueba año con año, así como la condición física y psíquica de los pilotos”,

comentó Eduardo León, Presidente Honorario de La Carrera Panamericana.

 

Formado como tecnólogo, mi verdadera pasión son los motores y la velocidad.